lunes, 21 de mayo de 2012

Adrián Berazaín: un hombre que hace canciones

 
Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu


Yo creo que había que distinguirse en algo / contiene una década de trabajo desde que empecé a componer canciones / Lo difícil es, con palabras cotidianas, hacer una poesía / Me caracteriza el uso de la armónica / yo hago la canción y a partir de ahí empieza el negocio / me esfuerzo porque siempre haya una fuerte dosis espiritual


De visita por Santiago de Cuba, Adrián Berazaín conoció el nivel de aceptación que tienen sus canciones, por parte de la juventud. Ya cansado, y antes de ir al aeropuerto internacional Antonio Maceo, dispuso unos minutos para conversar conmigo. Fue un diálogo sencillo, pero ameno; las palabras le salían como si ya nos conociéramos desde hace mucho tiempo. Aquella tarde, él no era el trovador ni yo el periodista; tuve la suerte de aquilatar el alma del artista que hace canciones.

E: Tengo entendido que te graduaste de Diseño… ¿qué relación existe con la música?

A B: No tiene nada que ver. Yo estudiaba en el Instituto Preuniversitario de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin de La Habana, y empecé a estudiar guitarra en 11no grado y luego a tocar con un grupo de aficionados. Cuando entré a la Universidad llegó el momento en que no sabía si dedicarme al diseño o a la música, pero resistí los 5 años de la carrera e hice el servicio social. 

E: ¿El ambiente familiar fue propicio para que naciera en ti la vocación por la música?

A B: Mi abuela paterna tenía conocimientos empíricos de música. Ella estudió en San Alejandro y por aquella época, en mi casa existía la tradición de tocar el piano por las noches. Recuerdo perfectamente el piano de pared en la sala de la casa, pero yo veía muy lejos la imagen de un hombre tocando la guitarra, hasta que llegué al preuniversitario. Mi papá sí tocaba la guitarra y era muy interesante en la escuela la presencia de un joven trovador, lleno de muchachitas que cantaban y coreaban los temas en público. Yo creo que había que distinguirse en algo: en mi aula estaban los altos, los que jugaban fútbol y a mí no me quedó más remedio que tocar la guitarra y la armónica.

E: ¿Cómo se produce finalmente la revelación del artista a través del disco Como los locos?

A B: Este disco no llegó hasta el año 2010, sin embargo contiene una década de trabajo desde que empecé a componer canciones. Contiene temas que los cantaba en todas las descargas, más otros completamente nuevos. Precisamente la última canción que incluimos fue La Estación, y mira que bien salió, hasta con un video clip que se filmó bajo el agua. En este álbum hay 12 canciones. Invité al dúo Buena Fe, Diana Fuentes, Fernando Bécquer, músicos estrellas como David Hernández que hizo la percusión menor; Michael, el bajista de Leoni Torres; Ramsés, baterista de Temperamento, y la dirección musical de Marcos Alonso.

E: Te propongo profundizar un poco en el proceso de creación. ¿De dónde Adrián Berazaín saca tantas canciones?

A B: La historia de hacer las canciones ya lo respondió Silvio Rodríguez en el documental Que levante la mano la guitarra. Cuando Víctor Casaus le pregunta, de dónde salen las canciones, éste responde, sufriendo. Yo no trato de ser tan trágico, me parece que es por necesidad, por inquietudes y otras cosas que quiero decir y busco esta manera de expresarme. De pronto es fácil buscar palabras bonitas y hacer un poema, eso es sencillo. Lo difícil es, con palabras cotidianas como bodega, guagua o libreta de abastecimiento, hacer una poesía. Yo trato como cantautor de decir cosas nuevas, que a la gente les llame la atención, que les haga reflexionar y les ayude en su filosofía diaria para ser mejores personas. 

E: ¿Qué diferencia a Adrián Berazaín de otros músicos y cantautores?

A B: Me caracteriza el uso de la armónica, que me parece un sello bastante fino. También la forma en que digo las cosas tan irónicamente, con rasgos humorísticos de vez en cuando, y me caracteriza decir cosas que otras personas quieren decir y de pronto se identifican conmigo porque las digo en las canciones y están en boca de todos; esa es una de mis mayores satisfacciones.

E: ¿Tú crees que la canción puede asemejarse a la prensa, a los políticos o a los religiosos, en las formas de decir y comunicar?

A B: Frank Delgado me enseñó hace unos años que los juglares, hoy al igual que antaño, somos unos cronistas de su tiempo, en la forma de decir, de expresarnos y da una idea de la historia que se está viviendo.

E: ¿Qué lazo une al músico con el joven fresco y sencillo que me mira a los ojos?

A B: Hace 30 o 40 años todo era más cultural y más artístico, no hacía falta un poster, un video clip. Quizás con un tema grabado ya la gente te reconocía. Ahora es necesario venderte en DVD y grabar un tema en vivo, para que las personas puedan consumirte porque actualmente en los estudios de grabación se pueden alterar las voces y las melodías. La diferencia… yo hago la canción y a partir de ahí empieza el negocio. El tema por ejemplo Si te hago canción, lo había hecho desde el 2005 y lo cantaba a menudo, y ahora en el 2012 es que se hizo popular a través de la película Fábula de Lester Hamlet. Para mí la parte espiritual termina cuando finaliza la canción y empieza la divulgación y la comercialización. 

E: ¿Si tuviéramos que definir a Adrián Berazaín en una frase, o una premisa, cuál sería?

A B: Paciencia y ganas de hacer, aunque como te dije, hoy día todo se vuelve comercial y material. En lo que a mí respecta, me esfuerzo porque siempre haya una fuerte dosis espiritual.

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