sábado, 13 de octubre de 2012

A «La hora del Té» con Lorenza Almenares del Sol

Josvani González, Sander Nápoles y Vladimir del Risco encarnan a Lorenza Almenares del Sol


Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu
 
Son las cinco de la tarde y Lorenza Almenares del Sol prepara su vajilla para tomar el té. No está en Inglaterra; ella vive en una casona habanera de la primera mitad del siglo XIX y manifiesta que el té es una infusión sublime. Aislada en la Isla, y a pesar de la soledad por causa de los constantes viajes de su esposo, la señorona vive al límite al punto de olvidar la capacidad de asombro.

Interpretada en el platteau por Josvani González, Sander Nápoles y Vladimir del Risco, La hora del té concibe tres discursos simultáneos que le permiten mayor riqueza de matices y expresiones. El juego de figuras, la danza como otra forma de comunicación y hasta un romance entre el tenedor «tres pinchos» y la taza «blanca de porcelana china», obligan a los actores a un mayor esfuerzo tanto en los cambios de voces como en la manera de representar los pensamiento de una mujer y de los objetos aparentemente sin vida.

El actor Randor Amaro encarna los personajes del cartero y el esposo. Este último parece un arquetipo del hombre macho cubano. No tiene diálogos, no es necesario.

Esa es la premisa que defiende la pieza teatral escrita y dirigida por Freddys Núñez Estenoz, al mando del grupo Teatro del Viento, de Camagüey. La misma fue estrenada el viernes 12 de octubre en el Sala Van Troi del Cabildo Teatral en Santiago de Cuba. Hoy sábado y mañana domingo se mantiene en cartelera a las 8 y 30 de la noche y a las cinco de la tarde, respectivamente.

«La hora del té» se adentra en un espacio inimaginable. Con producción de Rubén Ferrera, la puesta en escena hace un rejuego entre el pasado y el presente, conjuga el dolor con la poesía y el delirio se convierte en una fiesta donde la sonrisa deviene una mueca. Su partitura de movimiento fue concebida a partir de la coreografía «Tarde en la siesta», creada por el maestro Alberto Méndez en 1973, para el Ballet Nacional de Cuba.

Los santiagueros hemos asistido a la difusión de una obra singular. Teatro del Viento con la puesta «La hora del té» recrea, divierte, hace reír, pero la reflexión no escapa de los ojos y oídos a la expectativa.

Representantes de la creación joven del arte dramático en Cuba, Teatro del Viento hace la obra una historia de vida, un motivo para aplaudir sin cesar.

2 comentarios:

  1. Los chicos son geniales, recién estuvieron por acá en Santa Clara, en nuestro adorado Mejunje, en le Festival de Pequeño Formato y nos impresionó a todos y a todas...Acá todo el que frecuenta El Mejunje se vuelve fan de lo bello y del arte, me encantaría mantener comunicación con los chicos, pero hasta ahora no he podido, igualmente si alguno de ellos lee este comentario, por favor, acá en Santa Clara tienen su casa y sus fans, envíen un correo a:
    beatrizvl@uclv.cu con asunto: Para Orialys, que de seguro se les contactará.
    Besos......

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    1. Muchas gracias Beatriz u Orialys. Me encantaría visitar El Mejunje algún día por tantos comentarios que me han hecho. Si llego a ir, trataré de escribirte para conocerte. Gracias por visitar mi blog.

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