lunes, 10 de junio de 2013

Demián Rabilero: “La poesía es una actitud ante la vida de cómo ver el mundo”


El poeta Demián Rabilero del Castillo y el periodista Enrique P. Fumero en CMKC Radio Revolución. Foto: Ado Sanz.


Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu


Demián Rabilero del Castillo es un realizador y poeta conocido, aunque a veces pase desapercibido en su ciudad natal.

16 años, después de haber ganado la primera edición de los Juegos Florales en Santiago de Cuba en 1995, su poema El hombre invisible, obtuvo el Premio de los XVII Juegos Florales, en 2013. La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Biblioteca Provincial Elvira Cappe, la Editorial Oriente, la Dirección Provincial de Cultura y el Encuentro de Poetas del Caribe y del Mundo, también lo reconocieron con sus premios colaterales.

Lo conocí por la noche en su casa y no puso reparos para darme la entrevista. Joven decepcionado por los avatares de la vida, pero ilusionado por los libros que imagina en la mente.

EPF: Vamos a empezar por el proceso creativo que te circunda a la hora de escribir una poesía. ¿De qué escribes? ¿Por qué escribes? ¿De qué te nutres?

DR: Uno escribe porque escribe y porque no puedo vivir sin escribir. Escribo de aquello que no he encontrado en la poesía de otros, más allá de las influencias que tengo de la poesía escrita con anterioridad. También escribo para ser leído porque me interesa compartir mis ideas. En mi caso el proceso creativo ha sido caótico. No soy un poeta disciplinado, no me siento a escribir todos los días, aunque buena parte del tiempo escribo mentalmente.

Yo empecé a escribir desde el preuniversitario, pero mi producción poética entre los 16 y los 26 años, la quemé, porque era parte de un proceso de formación.

Y los temas son diversos porque tengo una mirada humanista. Me interesa el béisbol tanto como el futuro del hombre en Marte y mi poesía se nutre de todo eso. Una vez el poeta santiaguero León Estrada me escribió en una carta que yo era como “la conga y la academia” y es verdad. En mi mundo hay lugar para todo.  

EPF: Recientemente fuiste acreedor del Premio de los 17 Juegos Florales. ¿Cuánto de ti existe en “El hombre invisible”, poema con el cual ganaste el certamen?

DR: Una sola persona creyó que el poema tenía que ver algo conmigo. Si bien mis primeros cuadernos de poesía Todas las despedidas del mundo y Palabras del suicida, tiene un carácter autobiográfico, mi creación actual no es así.

El hombre invisible es, según Teresa Melo, una reflexión sobre el poder, del dominador y el dominado, y de como el conquistado asume en determinado momento la posición del conquistador. Toma préstamos y giros del habla popular y del lenguaje marginal junto con otros de más tradición poética y en esa simbiosis es que he construido el poema. Tiene además concomitancias con el hip hop, incluso en su manera de decir.

Es un poema concebido para llevar tambores y música electrónica. Ojala que en el Encuentro de Poetas del Caribe y del Mundo a celebrarse en el contexto del 33 Festival del Caribe, donde estoy invitado a hacer la lectura inaugural, pueda hacerlo con el carácter performativo que lleva el poema y que transmití en la lectura de los Juegos Florales.

EPF: Demián, en ti conviven al mismo tiempo el abogado, el realizador, el poeta y el diseñador. Asumiendo la perspectiva de Antoine Saint-Exupéry. ¿Quién domestica a quién?

DR: Nadie domestica a nadie, quizás el domesticado haya sido el abogado. Yo me licencié en Derecho para satisfacer a mis padres porque en realidad, a mí no me interesaba entrar en la Universidad. Cuando terminé el preuniversitario, estaba muy desorientado y no sabía qué hacer con mi vida. Fue entonces cuando entré al Ministerio del Interior y a pesar de que la carrera militar no tenía nada que ver conmigo, obtuve notas sobresalientes.

Luego vine para Santiago de Cuba y en los años 90, la Universidad de Oriente sólo ofertaba por curso libre Historia del Arte y Abogacía y así me gradué de la segunda especialidad. Yo trabajé como abogado durante 3 meses, y nunca más ejercí la profesión, algo recurrente en muchos poetas como José Lezama Lima, Dulce María Loynaz, Cintio Vitier, Eliseo Diego y otros.

Yo soy básicamente un poeta y no solo porque escribo poemas. La poesía es una actitud ante la vida de cómo ver el mundo, de poetizar el mundo. No es necesario escribir versos para ser poetas.

El cortometraje Temporal, que ha sido mal interpretado y que ha devenido un mito local, tiene errores conceptuales, causados por la construcción poética.

Demián lee uno de sus versos. Foto: Ado Sanz.

EPF: ¿Tú crees que Temporal (2006), pudo ser un ajuste de cuentas, un juicio ante la vida?

DR: Sí. Había muchas laceraciones y en aquella época mucha gente se iba de Cuba y uno se quedaba ante la incertidumbre de no saber qué hacer. Así yo cerré el capítulo de la nostalgia. Yo les hice la película a mis amigos y la gente la interpretó de acuerdo con sus amigos y sus experiencias.

EPF: Un libro es un proceso creativo que generalmente no acaba nunca. ¿Cuál es el cuaderno o el texto que te falta por hacer?

DR: Me faltan muchos libros por hacer, pero recuerda que los poemas no se terminan, sino que se abandonan. El hombre invisible, forma parte de un libro mayor que estoy terminando en estos momentos.

EPF: Si un joven poeta te pregunta cuáles autores y estéticas debe seguir. ¿Qué le recomendarías?

DR: Esos consejos no se dan. A mí me gustaba mucho cuando un joven poeta se me acercaba para darme un texto y yo le decía que esos poemas no servían. Si tú eres realmente escritor no te va a importar mi criterio y vas a seguir escribiendo, pero si no eres escritor no vas a escribir más y nos harás un favor a todos.

Hoy le diría que trate de buscar su propia voz y que lea mucha poesía. En este arte hay que ser sinceros: tú no puedes escribir como José Lezama Lima o Nicolás Guillén, tú tienes que escribir como eres tú, es cierto que lleva rigor, investigación, perfección, pero desde la sinceridad. No busques temas sean ajenos, no busques complacer a nadie, ni escribas sobre política para ser publicado. Tampoco hagas un verso con malas palabras porque es lo que está de moda, sobre todo si tu yo interior es lírico. Uno tiene que escribir con la verdad y si tienes talento, vas a escribir buena poesía.

Este poema funciona y admite cualquier variante para enamorar.

Sueños
(Todas las despedidas del mundo, 2004)

Me despierto soñando en cualquier parte
en un café, alguna esquina rota
sueños que soñó el loco que no sueña ya
sueños marinos, enfermizos, lívidos,
que explotan en el aire.
Sueños con gusto a masa pan y a cigarrillos
sueños soñados por un niño en la lejana Teftis
absurdos, gráciles, efímeros
con olor a violetas, a tarde y mediodía.
Sueños lejanos, posibles e imposibles
misójenos, burlones, extraviados,
metálicos, suicidas, elitistas
inteligentes sueños que aborrezco.
Sueños de poca monta, pornográficos
madrugadores, alquimistas,
mágicos, delicados, azules, infantiles
y razonables burdos sorprendentes.
Sueños que no alcanzo a adjetivar:
malignos, musicales, estrambóticos
sueños sietemesinos, liberales, violentos,
húmedos, eternos.
Pero todos, absolutamente todos,
Contigo.

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