sábado, 14 de febrero de 2015

El trabajo con los jóvenes no es impositivo: es de caminar juntos



Enrique Pérez Fumero
enriquep@rect.uo.edu.cu

Foto: Cortesía del entrevistado

Oriundo de Múnich, Alemania, pero arraigado en Valencia, España, el padre Daniel Rieger Contreras trabaja ahora en Santiago de Cuba como vicerrector y administrador del Seminario San Basilio Magno. 

El estudió Derecho Canónico, representa a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, unidos por la caridad al servicio de los jóvenes y de las vocaciones, y también asesora el trabajo de la Pastoral Juvenil. Esta tierra lo acoge a sólo tres años de su ordenación, el 25 de junio de 2011. La revista Como Tú,  lo presenta como él es.

EPF: ¿Cómo sintió el llamado para trabajar con los operarios y con las vocaciones?

DR: Soy cura gracias a muchos buenos sacerdotes que han sabido acompañarme debidamente y en concreto a 2 instituciones: el Opus Dei y los Operarios. Con esa costumbre y al contar con gente siempre a mi lado ayudándome, sentí la necesidad de devolver a los seminaristas eso que ya yo había experimentado antes. Así nació la idea de potenciar las vocaciones y además la docencia me fascina. El seminario me ofrece la posibilidad de dar clases de catecismo que las he transformado en Introducción a la Teología. Una vez ordenado en Alemania, quise vivir la experiencia de operario diocesano y pregunté dónde hacía más falta. Me dijeron que en Cuba, y aquí estoy.

EPF: ¿Cómo ha sido su relación con los jóvenes durante sus estudios de sacerdote? ¿Tiene alguna fórmula para trabajar con ellos?

DR: Siempre he estado vinculado con la catequesis y con los jóvenes. En Valencia y en Alemania tuve algunos grupos de boys scouts o exploradores y los acompañé en sus actividades. Como seminarista también ayudaba en una parroquia en New York, y más allá del trabajo de oficina, repasaba con los monaguillos temas de su vida espiritual. 

No creo que los jóvenes sean complicados. He visto en Cuba chicos muy comprometidos y los destinatarios de esas actividades que organizan, vienen en busca de iglesia y del mensaje cristiano. Un grupo de jóvenes es un conglomerado de individuos que se une para una iniciativa, pero siguen siendo ellos con sus historias, sus formas de ser y de pensar. Incluso dentro de los jóvenes, tienes que acercarte a cada uno desde su realidad. No existe una fórmula ni un algoritmo matemático. Suelo ir a los sitios, conocer a las personas y aceptarlas como son; escuchar lo que a uno le dicen y ver sus necesidades; y luego acompañar, no imponer. El trabajo con los jóvenes no es impositivo, es de caminar juntos. Los jóvenes vienen a nosotros porque se quieren implicar y hay que darles el mando para que lleven a la práctica sus iniciativas. 

Robert (hermano); Sandra (prima) y Valentina (madre) del P. Daniel.
EPF: ¿Cómo piensa potenciar las vocaciones, si bien no conoce la realidad cubana?

DR: Es verdad que la realidad vocacional es distinta, pero en cuanto a cantidad e inquietudes, el panorama cubano es igual a lo que ocurre en Alemania y España. Mi trabajo en el seminario consiste en acompañar y estoy aquí porque quiero potenciar a los chicos y aconsejarlos. Los escucho, los tomo muy en serio, y desde ahí vamos construyendo a cada uno según su personalidad. 

No hay un método estandarizado para la formación de sacerdotes. Según San Juan Pablo II, en la pastora dabo vovis, confluyen 3 elementos: el sacerdote como persona, que es único e irrepetible; el seguimiento a Cristo, que  implica las realidades objetivas; y la tercera parte responde la pregunta de cómo seguir a Jesús que es el mismo de ayer, de hoy y de mañana, pero desde mi realidad concreta. Uno intenta, —de acuerdo con la persona y su carisma— llegar a buen puerto uniendo esas dos vertientes: la subjetividad del individuo y la parte objetiva de la fe y del seguimiento a Jesucristo.  

Jóvenes seminaristas y el P. Daniel en Cuba
 
EPF: ¿Color favorito?
DR: Verde.

EPF: ¿Canción y artista más gustados?
DR: “Thriller” de Michael Jackson

EPF: ¿Manifestación visual que no olvida?
DR: Un mosaico en las Naciones Unidas de Nueva York.

EPF: ¿Escritor más distinguido?
DR: Edgar Allan Poe.

EPF: ¿Deporte que más practica?
DR: Voleibol.

EPF: ¿Comida más rica?
DR: La lasagna

EPF: ¿Ropa más cómoda?
DR: Con pullovers y jeans estoy bien.

EPF: ¿Día predilecto del año litúrgico?
DR: Viernes santo.

EPF: ¿Libro de la Biblia más inspirador?
DR: Ezequiel.

EPF: ¿Ley fundamental y premisa de su vida?
DR: Vivir como Jesucristo y la frase: “él pasó por la vida haciendo el bien”.

EPF: ¿Qué es y quién es Jesús, para Daniel?
DR: Jesús es el centro de mi vida. Y luego es el hijo de Dios, que lo engloba todo. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario